13 feb. 2008

Accions per la música

Me encuentro con este manifiesto de narices y la verdad es que no puedo dejar de comentarlo, ya que la precariedad del sector de los profesionales de la música tiene su delito, por simpatía, ello afecta a los amateurs, principiantes y “consumidores”, horrible palabra para estudiantes, melómanos y cualquier persona que escuche, compre o que haga lo que quiera con esta modalidad de arte.

Tras todo el debate sobre el canon y la defensa a ultranza de los derechos de autor por parte de algunos colectivos se queda en el tintero gran parte de las miserias diarias de los músicos, sean profesionales o no.

Está a debate varias cuestiones por parte de un grupo de músicos en Cataluña para movimentarlas y llevar a cabo acciones sobre las propuestas resultantes

Muchos de ellos ejercen la profesión sin ningún tipo de Seguridad Social o en unas condiciones laborales penosas. Son infrahumanas, por poner un ejemplo, las jornadas de los músicos que recorren toda la geografía Ibérica en verano, dando bolos de pueblo en pueblo, con espectáculos que superan las tres y cuatro horas sobre el escenario, muchas veces en dos sesiones, a eso hay que añadirle el montaje y desmontaje de todo el equipo mas el viaje de desplazamiento desde el ultimo lugar de actuación, y cuando se acaba el bolo dos opciones, empezar viaje hacia el siguiente destino o echarse a dormir en la furgoneta, huelga decir que eso no es descanso, y que los desplazamientos muchas veces son de cientos de quilómetros. Para acabar, el curro es completamente estacional, hay meses que no hay faena, así que no queda mas remedio que coger todo lo que se presenta y eso pude suponer que en 120 días de verano haya orquestas que salgan reventadas del meneo que ello supone.

Profesores de música con contratos temporales, contrataciones de palabra arriesgándose a no cobrar ni tener donde agarrarte para reclamar ,falta de una legislación clara para todo el sector, subvenciones partidistas o sectarias con cierto tipo de músicas, enseñanza pública unidireccional y que no alcanza a toda la población que desea aprender a cualquier nivel.

Mejor no seguir, la casuística es interminable.

Me perdonen los artistas del dedo en la ceja, pero su falta de solidaridad con el resto del sector es poco menos que insultante, es el lloriqueo patético de niños bien, lo peor es que muchos son bastante talluditos, y saben lo que hacen, valla que si lo saben.

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